miércoles, 8 de febrero de 2017

Atrapadas en su tiempo

“Por una justicia que no discrimine” es el título que le da el editor moderno a esta crónica escrita por Emilia Pardo Bazán, publicada en el año 1901, en el número 1029 de La Ilustración Artística. Originalmente, se le da el título de “Como en las cavernas”, perteneciente a la serie “La vida contemporánea”. La crónica puede encontrarse en la segunda página del documento al que corresponde el siguiente enlace perteneciente a la Hemeroteca Digital de España.

Durante el desarrollo de este texto, la autora expone de forma detallada uno de los crímenes cometidos recientemente, el que tiene como principal protagonista a una modista que ha sido agredida por dos hombres que, en última instancia, tratan de acabar con la vida de la joven. Sin embargo, este es solo el caparazón de su reflexión más profunda: la historia sobre la que todas sus ideas se sustentan.

La primera de ellas, y quizá la que más cabe resaltar, es la relativa a la dificultad de las mujeres a la hora de encontrar un trabajo, pero no solo eso, sino uno que sea digno. En boca de una mujer adelantada a su tiempo como lo era Pardo Bazán, esta reflexión llega a nuestros días quizá con otra connotación, pero con problemas similares a los de la época: el desprestigio de las mujeres a la hora de querer ganarse la vida de una forma honrada.

La crítica a los hombres está también presente en esta crónica, en que se habla de los “Hombres que se creen dueños de la mujer”, una cita que podríamos aplicar a nuestra sociedad actual sin que el siglo que ha transcurrido hasta hoy pueda delatarse en esa afirmación. Como una de las primeras feministas en España, la autora refleja en estas líneas el pensamiento no muy extendido de la época en cuanto al injusto papel de supremacía que jugaban los hombres con respecto a las mujeres.  

Además, por medio de la marcada ironía que encontramos en su apelación a la ley de Lynch, se nos muestra el rechazo hacia cualquier tipo de abuso contra las mujeres, condenando así a cualquier hombre que ponga en riesgo su integridad, física o moral. Apoyando dicha ley estadounidense, Pardo Bazán nos invita a pensar en la falta de sentido de la desigualdad frente a un juicio entre hombres y mujeres; siendo estas últimas siempre las que menor credibilidad tendrán.


En definitiva, esta escritora gallega trata de forma diligente y concisa los problemas sociales no solo de su época, sino también de la nuestra, dando pie a que el lector pueda ver reflejado en su narración el dolor de una mujer que se encuentra inmersa en una sociedad discriminatoria. 

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