“Por una justicia que no
discrimine” es el título que le da el editor moderno a esta crónica escrita por Emilia
Pardo Bazán, publicada en el año 1901, en el número 1029 de La Ilustración
Artística. Originalmente, se le da el título de “Como en las cavernas”,
perteneciente a la serie “La vida contemporánea”. La crónica puede encontrarse
en la segunda página del documento al que corresponde el siguiente enlace
perteneciente a la Hemeroteca Digital de España.
Durante el desarrollo de este
texto, la autora expone de forma detallada uno de los crímenes cometidos
recientemente, el que tiene como principal protagonista a una modista que ha
sido agredida por dos hombres que, en última instancia, tratan de acabar con la
vida de la joven. Sin embargo, este es solo el caparazón de su reflexión más
profunda: la historia sobre la que todas sus ideas se sustentan.
La primera de ellas, y quizá la
que más cabe resaltar, es la relativa a la dificultad de las mujeres a la hora
de encontrar un trabajo, pero no solo eso, sino uno que sea digno. En boca de
una mujer adelantada a su tiempo como lo era Pardo Bazán, esta reflexión llega
a nuestros días quizá con otra connotación, pero con problemas similares a los
de la época: el desprestigio de las mujeres a la hora de querer ganarse la vida
de una forma honrada.
La crítica a los hombres está
también presente en esta crónica, en que se habla de los “Hombres que se
creen dueños de la mujer”, una cita que podríamos aplicar a nuestra sociedad
actual sin que el siglo que ha transcurrido hasta hoy pueda delatarse en esa
afirmación. Como una de las primeras feministas en España, la autora refleja en
estas líneas el pensamiento no muy extendido de la época en cuanto al injusto papel
de supremacía que jugaban los hombres con respecto a las mujeres.
Además, por medio de la marcada
ironía que encontramos en su apelación a la ley de Lynch, se nos muestra el
rechazo hacia cualquier tipo de abuso contra las mujeres, condenando así a
cualquier hombre que ponga en riesgo su integridad, física o moral. Apoyando
dicha ley estadounidense, Pardo Bazán nos invita a pensar en la falta de
sentido de la desigualdad frente a un juicio entre hombres y mujeres; siendo
estas últimas siempre las que menor credibilidad tendrán.
En definitiva, esta escritora
gallega trata de forma diligente y concisa los problemas sociales no solo de su
época, sino también de la nuestra, dando pie a que el lector pueda ver
reflejado en su narración el dolor de una mujer que se encuentra inmersa en una
sociedad discriminatoria.
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